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Título: Lazos de familia

Autor: Lady chibineko
(Miembro de la Orden Sirusiana)
(Miembro de la Mazmorra del Snarry)
(Alumna de la casa de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)

Disclaimer: La franquicia de Star Trek es propiedad intelectual de Gene Roddenberry y los respectivos productores de cada saga. Esta historia entra en Star Trek: el Universo Alterno ("Alternate Original Series" o "AOS") que nos trajo J.J. Abrams en la película del 2009.

Advertencia: Este es un fic slash, lo que quiere decir relación chico-chico; si no es de su agrado este tipo de lectura por favor no sigan.

Nota: Este fic fue hecho en respuesta al reto de fics del SlashFest 2017 de la página de Facebook Slash Fanworks https://www.facebook.com/groups/SlashFanworks/ .

~.~.~.~.~.~

Capítulo I

James T. Kirk, capitán de la nave bandera de la Federación, Enterprise, miró sin realmente ver, un punto cualquiera en la oscuridad del espacio que se abría frente a él a través de los ventanales de la sala de descanso.

En realidad no estaba haciendo gran cosa en ese momento, simplemente contemplaba el espacio mientras volvía a repasar de nuevo su vida. Lo hacía mucho últimamente y aunque le era un poco desesperante, no podía evitarlo.

Llevaba ya 4 años de los 5 de la misión que había reunido de nuevo a la tripulación del Enterprise, y no podía dejar de preguntarse ¿Qué iba a haber para él después? Y no necesariamente en relación a su futuro profesional. Kirk estaba bastante consciente de como los oficiales en los altos mandos de la Federación le tenían puesto el ojo en cuanto a nuevas misiones y futuras promociones.

No, no era esa parte de su vida la que le preocupaba.

Era la otra parte, la sentimental que de sentimental no tenía casi nada pues hasta el momento todas sus relaciones (si es que se las podía llamar así) habían sido físicas, y aunque su corazón había comenzado a latir de manera significativa por alguien más desde hacía más tiempo del que él mismo había querido admitir, era imposible que el objeto de sus afectos le diese siquiera la hora.

Borren eso, le daba la hora, reportes diarios de lo que ocurría en la nave y hasta discursos acerca del número de reglas que rompía en su día a día... pero no veía retornando su afecto, en lo absoluto.

Spock...

Le dio un sorbo al vaso de cerveza replicada e hizo una mueca. Estaba comenzando a temperarse, y por lo tanto a hacerse poco pasable... esa cosa solo la tragaba helada; dejó el vaso de lado.

Si iba a lamentarse de sus sentimientos no correspondidos, no iba a hacerlo, en definitiva, con una cerveza tibia.

Una vez más sus pensamientos se dieron el lujo de rondar alrededor del Vulcano, preguntándose si Spock preferiría la cerveza helada o temperada, o simplemente saber si era usual para él tomar una cerveza de vez en cuando.

Gruñó mientras se desparramaba un poco sobre la silla en la que estaba sentado y echaba para atrás la cabeza.

¿Por qué se torturaba así? Ni saber cómo tomaba su cerveza (en caso la tomase), ni como se sentía el roce de piel contra piel, o la sensación de los estoicos labios contra los suyos eran situaciones que siquiera tenían posibilidad de convertirse en realidad, entonces ¿Por qué continuar? No importaba que Spock y Uhura hubiesen terminado ya casi un año atrás, el vulcano continuaba gravitando alrededor de ella en sus pocos ratos libres, pasando apenas algunas horas a la semana con Jim ya fuese entrenando en el gimnasio o en algún frugal partido de ajedrez, y eso último solo porque el híbrido que había robado su corazón no podía soportar perder ante nadie, y Jim continuaba ganándole dos partidos por cada victoria del comandante. Y para ser sinceros, el rubio únicamente se esforzaba en ganar aún cuando lo hacía ver todo bastante casual, con el claro objetivo de tener al vulcano una vez más al otro lado del tablero.

En serio ¿Por qué se torturaba así?

¡Porque eres un puto masoquista!- fue la respuesta que le dio su propia mente; y lo más probable es que su subconsciente tuviese razón.

Jim cerró los ojos y un segundo después la puerta de la sala de descanso se abrió, y el conocido acento sureño de su mejor amigo inundó el ambiente.

- ¡Al fin te encuentro! ¿Qué haces aquí escondido, mocoso?- preguntó el hombre y pronto el asiento a su lado fue ocupado.

Jim abrió los ojos.

- Ey, Bones.- dijo en tono algo cansado, lo que le ganó un ceño fruncido.

- ¿Y a ti que te pasa?

Jim sonrió de forma un tanto cansada.

- Nada... supongo.

El ceño fruncido se intensificó un poco más.

- A mí no me vengas con esas. O te explicas o te vienes conmigo derechito a la Bahía médica y puedo prometerte desde ahora, no va a ser nada divertido.

Jim se arriesgó a reír ante aquella aseveración y negó suavemente.

- Nada, en serio. Tan solo... pensaba.

Bones se relajó un poco.

- ¿Sobre?

- Mi futuro...

- No te preocupes, conociendo a los de arriba, te vuelven a dar esta nave y a toda su tripulación en un abrir y cerrar de ojos apenas y le hagas ojitos. Si no te han echado hasta ahora con todos los incidentes interplanetarios que has causado, ya no te echan por nada.

Una sonrisa algo amarga se instauró en los labios del capitán, al tiempo que éste volvía la vista al espacio. Spock no era una opción, pero no quería estar solo... y gracias a una vida de experiencias, sabía que un cuerpo con el cual calentarse no sería suficiente. Entonces, solo quedaba la segunda opción, una a la que le había estado dando vueltas una y otra vez durante los últimos meses.

- Quiero una familia.- soltó entonces de improviso, y ni siquiera se inmutó cuando McCoy saltó de su asiento al tiempo que profería un ¡¿Cómo?!

- Un niño... tal vez dos. Mi infancia fue una mierda, así que trataré de darle a mi niño o niña de todo menos lo que yo viví.- se volteó a ver al espantado doctor sureño, sin tomar muy en cuenta justo eso, su espanto; y continuó como si aquel fuese el tópico más normal entre sus conversaciones- ¿Crees que haga un buen papel como padre, Bones? Es decir... tú eres un papá, y JoJo te adora a pesar del poco crédito que te das a ti mismo, así que tú seguro me puedes contestar ¿Crees que lo haré bien?

Leonard McCoy miró a los ojos a quien hacía mucho había designado en su vida como más que su mejor amigo, su pequeño hermano menor; y pudo leer con inquietante facilidad la necesidad del joven hombre por una respuesta positiva.

Bajó la mirada mientras sopesaba la pregunta ¿Un buen padre? McCoy estaba seguro de que Jim no sería un buen padre, sino uno estupendo. Era amoroso y preocupado, aun cuando siempre viviese su vida de manera alocada. Tal vez necesitaba algo más de estabilidad en su vida, pero ¿Qué acaso no era justo eso lo que un niño te ofrecía?

Volvió a alzar la vista y la posó en Jim, quien aún lo miraba expectante. Y le sonrió con esa sonrisa socarrona y medio torcida que con gusto ofreció para aplacar los temores del rubio antes de abrir la boca.

- Estoy seguro de que lo vas a hacer de las mil maravillas... aun cuando desde ya ofrezco mis más sinceras condolencias a la pobre alma torturada que te acompañe en esa aventura, porque de seguro habrán días en que no sabrá quién es más mocoso, si el futuro terror o tú.

Jim golpeó de manera juguetona el brazo del doctor, pero la sonrisa que ahora mostraba había valido la pena el susto sufrido. Un niño, tal vez dos... en serio que el rubio salía con cada idea.

- ¿Y quién es la pobre víctima?- preguntó entonces el doctor curioso, y alzó una ceja cuando el rubio se mostró algo reservado en su actuar.

Pero no hubo oportunidad para que la pregunta fuese respondida, pues el comunicador del capitán sonó interrumpiendo el momento.

- Aquí Kirk.- respondió con presteza el capitán, y la voz profunda del medio vulcano residente de la nave se dejó oír.

- Capitán, mis más sinceras disculpas por interrumpir sus horas de descanso, sin embargo me veo en la necesidad de solicitar su presencia en el puente. Una nave klingon ha sido detectada por nuestros sensores y al parecer nosotros fuimos detectados también, solicitan hablar con usted.

Jim y Bones se miraron antes de asentir y ponerse de pie.

- Voy en camino señor Spock. Encienda la alarma amarilla, es mejor prevenir que lamentar. Kirk fuera.

- Yo voy a mi puesto entonces, con los klingon alrededor nunca hay demasiadas manos en enfermería.

Jim asintió y pronto ambos se dirigían hacia sus destinos.

Afortunadamente todo el asunto no pasó de un pequeño susto tras una persecución de apenas unos cuantos años luz, antes de que el ave de presa diese media vuelta y se marchase con rumbo desconocido; y que Spock mandase a su capitán a descansar, bajo amenaza de nombrar cada una de las directivas que podría usar para tal objetivo de seguir el rubio rehusándose.

Y la noche pasó, y el turno alpha llegó una vez más, y la tripulación en pleno se encontraba como cada mañana reunida en el puente a excepción de una persona.

Spock frunció el entrecejo, el capitán no solía llegar tarde al turno alpha, incluso si eso significaba llegar a medio vestir, con las botas en la mano y el cabello rubio todo despeinado, tal y como había sucedido en más de una ocasión.

El doctor McCoy frunció el entrecejo, aún más profundamente de lo que usualmente lo fruncía.

- Ya sabía yo que la conversación de anoche no era algo normal... seguro que el mocoso andaba delirante o algo, una de sus alergias tal vez. Mejor voy a buscarlo.- murmuró para sí mismo, aunque todos los presentes lo oyeron.

Spock se preocupó un poco más.

- Computadora, por favor localice al capitán.- solicitó sin perder un segundo.

- El capitán no se encuentra a bordo de la nave.

El aire se le escapó a más de uno. McCoy maldijo por lo bajo y Spock luchó para evitar que el sentimiento de ansiedad que comenzó a embargarlo no tomará control de su ser.

- Computadora, vuelva a correr análisis. Deme la ubicación de James Tiberius Kirk, capitán del U.S.S. Enterprise.

- James Tiberius Kirk no se encuentra a bordo de la nave.

La mente del medio vulcano comenzó a trabajar lo más rápido posible.

- Computadora, deme la hora y coordenadas a las que James Tiberius Kirk fue transportado en las últimas 12 horas estándar.

- No existe registro de transportación de James Tiberius Kirk en las últimas 12 horas estándar.

Eso no estaba bien, nada bien.

Spock respiró hondo, tragó y negándose a caer presa de sus emociones, tomó la silla del capitán, desplegó la holopantalla de la silla y comenzó a rastrear minuto a minuto la presencia del capitán hasta su hora de desaparición.

- Señor Sulu, por favor de la vuelta a la nave y retorne por la misma ruta por la cual hemos estado navegando. Warp 2. Señor Checov, quiero que monitoree cualquier actividad fuera de lo normal en nuestro camino. Teniente Uhura, esté al tanto de cualquier tipo de comunicación fuera de lo usual.

Iban a encontrar a su capitán como a de lugar.

~.~.~.~.~.~

Sintió como iba despertando, pero se le hacía difícil. Que extraño, no recordaba haber consumido nada más fuera de aquella cerveza medio tibia y sin embargo sentía como si su cabeza hubiese sido rellenada con algodón, el cual de seguro le estaba saliendo por la boca.

Chasqueó la lengua, o por lo menos trató de hacerlo de manera infructuosa. Era como si tuviese algo metido en la boca...

Abrió los ojos de pronto, consciente que no solo tenía metido algo en la boca, sino hasta el medio de la garganta.

El pánico lo inundó.

Fue allí cuando pudo notar las restricciones en cabeza, torso, muñecas y tobillos, y el hecho de que estaba desnudo; a la vez que sus ojos registraban un par de vías en su brazo derecho, uno metiendo quien sabe qué y el otro sacando sangre. Y peor aún, pudo sentir algo metido por el ano, presumiblemente otra sonda, y pudo ver apenas una especie de tubo extrayendo algo de su pene completamente erecto... ¿Semen? ¡¡QUE DEMONIOS ESTABA SUCEDIENDO!!

Era como una mala película de mediados del siglo 20, una condenada pesadilla de la cual deseaba despertar...

Era Tarsus IV una vez más.

Las lágrimas acudieron a sus ojos y la respiración se le hizo errática. Un grito silencioso se ahogó en su garganta.

Por favor... Que alguien lo sacase de ese lugar.


Fin del primer capítulo


Notas de la autora:

Un capítulo cortito para una saga que me tomará muchos más capítulos de los que usualmente escribo para fics largos desde hace unos años. Vengo desarrollando esta idea desde hace un tiempo y el SlashFest resultó ser el escenario perfecto para ponerla en marcha.

En verdad espero que les guste, por lo pronto muchas gracias por leer.

Un beso felino para todos.

chibineko chan
(Miembro de la Orden Sirusiana)
(Alumna de la casa de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)
(Miembro de la Mazmorra del Snarry)

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Campaña de NO AL PLAGIO

Digamos NO al plagio, este mensaje va dirigido al público, para que el trabajo de cada uno como autor sea tratado con el respeto que se merece. Recuerden que cada obra es como el bebé de cada uno de los que creamos dichas obras; y como tales amaremos y protegeremos esas obras dándole lo mejor de nosotros para que el resto del mundo pueda disfrutar con el resultado final. Por eso, si sabes de algún caso de plagio, denúncialo al autor del respectivo trabajo, ten por seguro que dicho autor te lo agradecerá. Gracias

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