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Apunte personal del Capitn suplemento:

El da de ayer, como report en mi informe anterior, tuvimos que desviarnos de emergencia hacia el planeta Vulcano. Spock tuvo serios problemas en confesarme la razn de su solicitud, pero aun cuando se trataba de mi primer oficial, yo precisaba saber a qu se deba tal urgencia, as que insist en una explicacin. Fue la primera vez que escuch hablar del Pon Farr.

Aunque Spock se senta evidentemente incomodo, me revel algunos detalles de esta curiosa condicin. Me di cuenta que tal situacin en verdad estaba poniendo en peligro su vida, por lo que sin pensarlo demasiado, desobedec la disposicin de la Flota Estelar de dirigirnos a Altair VI y di la orden de desviar nuestro curso hacia Vulcano.

A peticin de Spock, Bones y yo le acompaamos a una especie de ceremonia matrimonial que se efectuara en las tierras de su familia.

Despus de todas las formalidades, sucedi algo inusual, T’Pring, la vulcana con la que Spock contraera matrimonio, eligi el Desafo. T’Pau nos explic a Bones y a m que Spock tendra que luchar por el derecho de poseer a la vulcana.

El verdadero problema comenz cuando quien fue elegido como campen para pelear por ella fui yo.

Acced con la idea de ayudar a Spock, sin embargo nadie se molest en advertirme, antes de que tomara mi decisin, que el combate seria a muerte.

Por suerte, el mdico de la nave es un hombre altamente competente y con su asistencia, logr salir del aprieto con vida; y aunque Spock gan, aparentemente rechaz el derecho a poseer a T’pring… por suerte.

Ahora lo he enviado a Enfermera, not que se encontraba bastante distrado y preocupado, por no mencionar que los temblores en sus manos no haban cesado, aun cuando l asegur que el “estado” ya haba pasado.

- Capitn a Enfermera. – Al escuchar la voz de Bones por el transmisor, el corazn me dio un vuelco. Rpidamente le ced el mando al seor Sulu y ahora me dirijo a toda velocidad a Enfermera.

- Jim, los sntomas no han disminuido. No quiero preocuparte, pero su condicin est cada vez peor. – exclam Bones bastante tenso.

- Qu quieres decir? – Automticamente mi cabeza intent buscar alternativas, una solucin, algo para ayudar a Spock; aunque el esfuerzo fue en vano, no conozco lo suficiente de las costumbres Vulcanas ni mucho menos de ese Pon Farr.

- Es parte de la biologa Vulcana. Si bien Spock perdi todo el inters por T’Pring, es parte de la naturaleza de su cuerpo el demandar el cumplimiento de cierta fase del Pon Farr.

- Fase? Cul fase?

- El sexo. – contest – deja de parecer gracioso cuando sabes que de no hacerlo morir.

- B-bueno, eso tiene su solucin no? – Repudi la idea, pero se trataba de mi primer oficial… y mi mejor amigo, as que estaba obligado a proponerla. – Conozco un lugar, no muy lejos de aqu, en el que las mujeres|

- Ah! Si! Conozco ese lugar! – Exclam con cierta sonrisilla en el rostro - Crees que no se lo propuse? Enfureci al solo escuchar la idea y sabes que fue lo que dijo? “Doctor, me parece altamente ilgico que suponga que tengo las mismas “costumbres” suyas y del capitn.” Y con eso se march.

- Pues entonces dile que es una orden! – No quera sonar grosero con Bones, pero la situacin estaba comenzando a desesperarme. No he sido entrenado para esto.

- Con todo respeto Jim, pero no creo que tengas el derecho de ordenar algo como eso…

- Entonces qu propones?! Spock es un hombre demasiado importante para la Flota Estelar como para dejarlo morir por una estupidez!!! – Sabia que con enojarme no solucionaba nada, pero Spock es testarudo, y si se neg una vez con tanto ahnco, ser imposible hacerlo cambiar de opinin.

- Eso lo s Jim! Pero no existe mtodo medico conocido que pueda ayudarlo!

- Pero t eres el doctor de esta nave!!

- Pero no puedo hacer milagros! Soy un doctor no un consejero!

- Lo s… disclpame Bones. – dije tratando de tranquilizarme.

- Tienes que hablar con l. Si hay alguien que puede hacerlo cambiar de parecer ese eres t.

- Si… si… ver que puedo hacer…


***

Mientras me diriga a la habitacin de Spock, intent pensar en alguna forma de persuadirlo, pero me inquietaba la idea de incitarle a hacer algo que yo mismo odiara que pasara… Pero se trataba de un asunto de vida o muerte… mis sentimientos por l no tenan cabida en esta situacin.

Finalmente llegu a mi destino. Me tom varios segundos el decidirme a entrar.

- Spock… - comenc al verle acostado en su cama - interrumpo?

- En absoluto, capitn – contest incorporndose.

- Bones me cont lo que ocurre…

- No se preocupe por m, Jim… buscar la forma de sobrevivir.

- Quiero recordarle que cualquier cosa que le pase recaer sobre mis hombros… sera irresponsable de tu parte tomar este tema a la ligera conociendo las consecuencias.

- Lo s, capitn. – Spock se sent en la silla frente a su escritorio y fue en ese momento que not como sus manos se sacudan sin control y como aquellos severos ojos mostraban una expresin de autentica desesperacin.

- Spock… - me acerqu y me inclin para tomar sus manos entre las mas – un instante de esas “costumbres” humanas puede salvarle la vida… Todo esto se tratar con suma confidencialidad. Eres un hombre demasiado importante para la Flota Estelar y para esta nave…

Spock me observ a los ojos unos segundos, su mirada pareca querer examinarme profundamente, lo que me oblig a aprtame y regresar a mi lugar inicial, antes de que algo me hiciera delatarme.

- Puedo hacerlo Jim… pero no dar resultado si no lo deseo… y no puedo obligarme a desearlo.

- Pero se est dando por vencido antes de intentarlo!

- No tengo la intencin de visitar esos lugares Jim.

- Considero ilgico que cambie de parecer con el simple hecho de estar all; recuerde que para que un Vulcano sienta algn nivel de inters, la atraccin fsica no es suficiente.

- Entiendo… entonces, Existe alguna mujer que cause algn impacto en usted?

- No, seor.

- El mas mnimo impacto?

- No, seor.

- Qu me dice de la enfermera Chapel?

- Negativo, capitn.

- La Teniente Uhura?

- No.

- COLABORE DE UNA VEZ! – grit golpeando la pared con el puo. Acaso l no se da cuenta lo difcil que es esto para m? – Spock, se que usted tiene claro el papel que juega dentro de esta nave, tiene un deber y DEBE CUMPLIRLO!

- Afirmativo. Le ruego que me deje meditarlo un momento, capitn.

Sal de la habitacin con la cabeza a punto de explotar de la furia. Esta era la primera vez que me senta tan intil. Qu puedo hacer? Bones tiene razn, no puedo obligarle a nada, sin embargo, su esperanza de vida es de 72 horas cuanto mucho, no hay tiempo que perder…
Como si mis pies se movieran por si solos, regres sobre mis pasos y me encontr de nuevo frente a aquella habitacin que tanto haba espiado en anteriores ocasiones.

- Spock… - exclam cuando la puerta se abri.

- Si, capitn? - Enseguida not que no dejaba de frotarse las manos y mover nerviosamente las piernas.

- Hay… hay algo… - por unos momentos mi boca se abri sin lograr emitir ninguna clase de sonido – S-Spock… usted dijo que para desear a alguien la atraccin fsica no es suficiente para ustedes… hay algn factor, que pueda ayudar en esta situacin?

- El afecto, Jim. – respondi levantndose de la cama y acercndose a m. – Se necesita un cierto nivel de afecto… un afecto especial… muy profundo.

- Entiendo… - contest tratando de aclararme la garganta. Se haba formado cierta atmosfera en la habitacin… me pregunto si Spock poda sentirla… - Spock… yo|

En ese momento, me tom repentinamente del brazo y puso su mano en mi rostro. El pretenda fusionar nuestras mentes. Mi cuerpo reaccion instintivamente alejndome de l hasta chocar contra la pared junto a la puerta. No poda permitir que leyera mis pensamientos… No poda.

Spock permaneci de pie sin decir una sola palabra. Por qu haba intentado utilizar su tcnica vulcana en m precisamente ahora?

- Disculpe capitn. Pero ahora deseo permanecer a solas. Le ruego que salga de mi habitacin. – sentenci dndome la espalda.

Me sent como un imbcil. Abandon la habitacin con el corazn a punto de salir de mi garganta. Qu haba pasado all adentro? Qu era lo que pretenda?

Nunca he permitido que Spock utilice esa habilidad en m. Tema que descubriera mis sentimientos por l. Un hombre con un cargo tan importante no puede permitirse este tipo de escndalos. No porque en nuestros planetas no se haya aprobado esta clase de amor hace ya varios siglos, sino porque en un lugar tan vasto como el Universo una situacin como esta podra representar problemas a la hora de enlazar relaciones diplomticas o de algn tipo siendo yo un Capitn de la Flota Estelar. Mi reputacin tiene que ser impecable para cualquier galaxia, planeta o sector al que valla.

Sin embargo, no puedo evitar cuestionarme si mi imagen y mi posicin son tan importantes para m como para sacrificar el sentimiento ms valioso que poseo. Es doloroso. Es doloroso el acostumbrarse al simple hecho de observar desde la silla de mando… y apartar la mirada cada vez que l se voltea hacia m.

Tengo temor de pensar demasiado en ello… s que muy en el fondo, mi vida, mi carrera entera, mi nave, nada de eso se comprara al gozo de tenerlo cerca.






-II-


- Estamos perdiendo tiempo valioso!

- Son suposiciones, Doctor…

- NO LO SON! No se necesitan palabras para darse cuenta de ello, t lo sabes, t lgica puede emplearse en esta situacin.

- La lgica tambin me dice que puedo haber interpretado esas supuestas evidencias en base a mi estado emocional. No comprueba nada. No puedo arriesgarme de esa forma.

- Ests loco?! Es evidente!

- Hablamos del Capitn, doctor, aun cuando fuese todo cierto, l no lo permitira. Lo cual sera completamente comprensible y adecuado considerando su posicin.

- Jim dara su vida por ti Spock, como lo hemos atestiguado en muchas ocasiones. En verdad crees que le importara ms su titulo que salvarte la vida?! Qu clase de monstruo eres?!

- Cuando intent fusionar nuestras mentes, l se alej de m de inmediato. Pareca asustado.

- Sabes que no te lo permite. Tienes que decrselo tu mismo.

- Mi estado actual es salvaje. Podra dejarme llevar por mis instintos, pero qu pasar despus de que vuelva a la normalidad? Es una situacin que me ser imposible de manejar.

- De lo que pasar despus es ridculo discutirlo ahora! Tu vida pende de un hilo Spock, cada minuto que desperdicias en esa indecisin se suma a la presin en tu corazn y arterias! Ms vale que te des prisa, porque si no lo haces no habr un despus del cual preocuparse!

- Por el afecto que siento por l, no puedo permitirme ser una molestia. Sera un acto imperdonable y egosta de mi parte ser la razn de posibles inconvenientes en su carrera.

- Entonces qu pretendes?! Morir de una forma tan vulgar y poco heroica?! Deja de pensarlo demasiado!
- Puedo comprender su falta de dignidad por su condicin humana doctor, pero para m es imposible no tomar en cuenta los pros y los contras de la situacin. Y confesar que encuentro ms motivos para no actuar en base a mis instintos de lo que usted cree.

- QUE DEMONIOS PUEDE IMPORTAR MAS QUE TU VIDA?!!!

- Prefiero morir antes de perjudicarle de alguna forma. Si tomo el riesgo y el capitn acepta mi peticin, sobrevivir, pero por mi herencia vulcana que incide fuertemente en mi no podr corresponderle como l se lo merece. Lo hara sufrir. He estudiado la relacin entre vulcanos y humanos por medio de mis padres, y le aseguro, que para mi madre no es muy placentero vivir entre criaturas que suprimen sus emociones.

- Pero tienes tu lado humano tambin. salo de vez en cuando.

- Agradezco su cuidado, pero me siento sin fuerzas para continuar esta conversacin. Si no le molesta ir a descansar.

- Espera, Spock… te lo pido por la amistad que siento por ti… tienes la solucin al problema, te ruego que te hagas un favor y te decidas de una vez.
- Lo… meditar un momento.


***

Decid ir a su habitacin cuando gran parte de la tripulacin estuviese en descanso, para contar con que los pasillos estuviesen poco concurridos y as evitar levantar sospechas sobre la condicin de Spock.

Cuando estuve a solo unos metros de la instancia algo hizo detenerme en seco haciendo que mi corazn fulminara dolorosamente contra mi pecho. Sollozos. Sollozos de un intenso dolor atravesaban las gruesas paredes de la nave.
Corr lo ms rpido que m sofocada respiracin y mis debilitadas piernas me lo permitieron. La puerta se abri al instante; Spock se encontraba tumbado en el suelo sufriendo algo parecido a un ataque cardiaco.

- SPOCK! SPOCK!!! – rasgu su camisa e intent buscar la localizacin de su corazn. No tena ni la ms mnima idea de la composicin del cuerpo de los vulcanos, era seguro que yo no iba a poder hacer nada. – Tengo que llamar a McCoy!

- E-Esper… no… no… no llame… a nadie. – murmur tomndome del uniforme

- Pero yo no s qu hacer!!! – Mova mis manos desesperadamente por el rostro y el pecho de mi amigo, buscando tontamente alguna seal que me diese una idea de lo que tena que hacer para salvarnos la vida

- T…te dije… - comenz con un tono de voz casi inaudible – qu… que… el afecto… era un factor… importante… Jim… usted… la persona… por la que siento… un afecto… profundo… es… es usted…

Un par de temblorosas manos rodearon mi cuello haciendo que me inclinara por completo hacia el cuerpo que yaca tendido junto a m.

- P-por favor… aydame… - sus labios acariciaron mi oreja al susurrar esas palabras mientras sus manos se aferraban a m cada vez con ms fuerza.

Tantos aos de arduo disimulo, conformndome con observarle sin perderme el mas mnimo de sus detalles… tomarle de la mano con la excusa de brindarle algn tipo de ayuda… perfeccionar mi habilidad para el ajedrez con tal de compartir ms tiempo a solas…

Pensndole por las noches mientras me acariciaba yo mismo ante la urgencia de complacer mi deseo por l, completamente solo en la privacidad de mi habitacin…

- Por Dios, Por qu no me lo dijiste? – murmur rosando mis labios por todo su rostro ardiente de fiebre. Su delgada figura se estremeca sin control entre mis brazos. – Puedo hacer lo que sea por ti… lo que sea… Spock… - nuestros labios entraron al primer contacto. Nuestras lenguas danzaron frenticas, hambrientas una por la otra despus de tanto tiempo padeciendo de aquel intenso apetito. La sensacin que me produca ese pequeo y hmedo musculo movindose dentro de mi me llevaba al borde de la locura; mi cuerpo entero arda, deseando llegar mucho ms all de ese clido y desquiciante beso. Deseaba verle desnudo, completamente entregado a m. Me excitaba el hecho de pensar que su vida estaba en mis manos, que ahora me perteneca por completo.

Pasee mis labios por su cuello procurando que ningn sabor que emanase de su piel se me escapara. Me detuve en su clavcula, haciendo una suave presin con mi lengua por todo el borde obteniendo como respuesta un muy claro y excitante gemido.

Llev mis labios un poco ms abajo, recorriendo cada centmetro de su flameante pecho. Era exquisito. Ni siquiera en la ms ertica de mis fantasas podra haber concebido tan inexplicable deleite.

Me desvi un poco de mi camino y sub de nuevo hasta su cabeza. Haba algo que haba deseado hacer por tanto tiempo… humedec mis labios y los lleve hasta una de sus orejas. Spock arque su espalda al tiempo que solt un profundo gimoteo. Me di cuenta que sin duda era su punto dbil. Bordee su oreja con mi lengua hasta llegar a la hermosa punta, la que termin casi por completo dentro de mi boca.

No puedo explicar la sensacin de poder tocar –y por supuesto saborear- ese par de orejas de las cuales Spock pareca estar tan orgulloso. Tanto que podra asegurar ser el primer “extravulcano” en tener esta clase de honor.

- Eres fantstico… - susurr a su odo mientras paseaba mis manos por su abdomen.

El vulcano me tom de la mueca con una fuerza tremenda y me empuj hacia atrs. En seguida me encontr bajo aquel cuerpo que arda a 50 Celsius de temperatura.

Mi camisa fue hecha trisas. Cuando Spock pase sus finos labios por mi abdomen, fue la primera vez en esa inolvidable noche que sent que me corra.

Haba escuchado rumores de que los vulcanos tenan una honorable reputacin en cuanto al sexo, ahora entiendo por qu. La temperatura de su cuerpo me abrazaba completamente, sus fuertes manos me mantenan bajo su merced, sus vehementes labios masajeaban con absoluta y desquiciante destreza mis pezones, logrando que me ahogara en los placeres ms salvajes que jams haba experimentado antes.

- Lo disfruta, Capitn? – susurr dejando que su respiracin acariciara mi pecho

- No… te detengas… - exclame entre suspiros sintiendo como mi ereccin estaba a punto de romper mis pantalones.
Spock presion su pelvis contra la ma haciendo suaves y rtmicos movimientos. Me import un bledo que toda la Enterprise escuchara mis gemidos, no haba nada que me llevara al borde de la locura que sentir ese musculo totalmente duro acaricindome de forma tan lasciva. Spock estaba excitado. Tanto como yo.

En mis fantasas siempre era yo quien tena el control, imagino que se deba a ese deseo constante de derribar esa pared de lgica y disciplina, y convertir a aquel excelentsimo oficial cientfico en una inmoral criatura hambrienta. Pero precisamente ahora, quien desea ser sometido soy yo.

Toda compostura me abandon por completo. Comenc a desabrocharme el pantaln desesperadamente hasta que Spock alej mis manos tomndome de nuevo de las muecas –con cierta violencia que hizo que mi lado sadomasoquista asomara su fea cabeza- y simplemente tir del cierre rompiendo por completo mi uniforme. Sin tiempo que perder, su lengua se pos sobre mi pene aun cubierto por la ropa interior. Despus de eso, quien se convirti en la inmoral criatura hambrienta fui yo.

- Hazlo… hazlo… - exclam observando sus labios en medio de la labor mientras el sexy vulcano me dedicaba una expresin de autentica lujuria.

- Puedo interpretar sus rdenes de diversas maneras capitn, le sugiero que especifique – contest besando y dando mordiscos por mi abdomen como quien marca territorio

- Chpala… - susurr entrelazando mis dedos por su perfectamente peinado cabello azabache.

Por Dios que lo hizo como un maestro. He estado con una buena cantidad de mujeres de diferentes razas, desde damas hasta esclavas, todas ellas sexys, seductoras… pero esto, esto no lo experiment con ninguna de ellas. Deseaba con todas mis fuerzas observar a Spock en el acto, pero se me fue sumamente difcil siquiera abrir los ojos. Su boca arda, su experta lengua se mova presionando en los lugares indicados mientras sus largos dedos jugueteaban con mis testculos. Se mova lentamente. De arriba abajo, cubriendo por completo mis 18 centmetros.

- Voy… voy a… - intent detenerlo para evitar correrme demasiado pronto, pero Spock se reus a soltarme y por el contrario empez a presionarme con sus labios y a hacerlo mucho ms rpido. Y en el momento justo, en el momento en el que sent que arrojara hasta mi alma, Spock me solt y dej que me corriera en nada menos que su propio rostro.
Ver aquel hermoso y severo perfil salpicado por mi semen casi hizo que volviera a correrme. Si esa no era la imagen ms ertica que jams haba visto en mi vida entonces no tengo la ms mnima idea de que otra cosa ms podra serlo. Sus finos labios se entreabrieron permitiendo que su larga lengua se paseara sobre ellos llevndose un poco del lquido a su boca.

No me pareci extrao que despus de semejante “descarga” aun estuviera tan duro como una piedra.

- Le ruego me perdone la insolencia que har a continuacin capitn. – Exclam tomndome de nuevo violentamente del brazo –seguramente ya haba notado que eso me excita – y me puso de rodillas posando mi pecho sobre la cama. Saba lo que pasara a continuacin. Obviamente intent –muy penosamente por cierto- resistirme al acto, considero que lo hice mas por instinto que porque en realidad me desagradara. Nunca haba sido follado antes. Ni siquiera me lo haba hecho yo mismo, a pesar de que siempre me consider bisexual.

Sent la primera presin. Spock comenz a introducir su dedo hmedo por mi agujero. Mi reaccin obviamente fue “cerrarme”. Mi cuerpo actuaba por s solo, la situacin era desconocida para m por lo que me senta un tanto inquieto pero no por eso menos excitado.

- Reljese capitn… - susurr a mi odo mientras introduca por completo su dedo. – No puedo detenerme ahora.

El segundo dedo entr ms rpido. Spock comenz a moverlo suavemente en un principio teniendo el cuidado de causarme el menor dolor posible. – Es apretado aqu adentro… - coment dando pequeos mordiscos en mi oreja. Mi reaccin? Yo pues, gema como perra en celo. – Voy a meterlo…

Sent como si algo me desgarraba. Era doloroso. Sumamente doloroso. El pene de Spock era enorme. Obviamente el tamao estndar de los humanos no se aplicaba en su caso. Intent levantarme pero l me arroj sobre la almohada y me retuvo ah sin quitarme su mano de encima. Senta su sudor caer sobre mi espalda mientras se mova frenticamente dentro de m. A medida que mi cuerpo se fue acostumbrando comenc a sentir la exquisita sensacin de cuando Spock alcanzaba mi punto exacto. Poco a poco el ardor fue sustituido por el xtasis. Nuestras respiraciones se sincronizaron. Spock halaba mi cabello mientras arremeta contra m sin el menor pudor, entregndonos juntos al placer de convertir esas constantes fantasas secretas en una realidad.

- Jim… siempre lo supe… - susurr entre suspiros sin bajar la intensidad – sabia cuando… estabas observndome… sabia… en que parte de mi cuerpo estaban… posados tus ojos… siempre intentaba hacrtelo ms interesante… tu mirada me excitaba… deseaba tocarte… arrojar a un lado las piezas de ajedrez y hacerte mo… no necesito el Pon Farr… para sentir este intenso deseo por t…

Esas fueron sus ltimas palabras. Ambos nos ahogamos en la incomparable sensacin que recorri nuestras espaldas, acentundose en la pelvis y haciendo que nos corriramos juntos. Spock dentro de m.

Ca exhausto en la cama con Spock sobre mi espalda. No poda ver su rostro, pero saba que estaba sonriendo, que estaba feliz. Poda sentirlo.

- Te amo… - susurr con absoluta conviccin y sin miedo a equivocarme ni a recibir una respuesta no deseada.
- Yo tambin te amo… Jim. – contesto enterrando su nariz entre mi cabello.
- Lo s…
Di media vuelta y nos obsequiamos un delicado y profundo beso.



***

Despert solo en la habitacin. Me senta jodidamente adolorido. Cuando me quit la sabana me encontr con un sinfn de marcas de dedos y pequeos chupetones desplazados por todo, absolutamente todo mi cuerpo. El ardor en el culo me hizo la tarea difcil a la hora de levantarme.

Me duch y me vest sin prisas a pesar de que me preocupaba el hecho de dejar el puente tanto tiempo. Haba algo que me molestaba.

No esperaba despertar entre sus brazos, de todos modos alguien tiene que comandar la nave mientras estoy, por as decirlo, fuera de combate, pero no saba cmo sera nuestra relacin de hoy en adelante. Spock volvera a ser el seor no-emociones y simplemente lo tomara como una medida desesperada para lograr salir de su estado?

S, dijo que me amaba, pero… tambin eso pudo haber sido producto de la situacin?

No quiero que las cosas vuelvan a ser como antes. No quiero. No puedo. Aunque tampoco debo esperar demasiado. Aun con su lado humano, Spock fue educado bajo la filosofa vulcana, y estoy seguro que esas doctrinas lo acompaaran de por vida. Pero tampoco quiero ser tratado solo como el capitn de esta nave, simplemente como su superior, porque aunque s que Spock me considera su amigo, nuestra relacin nunca dist mucho de capitn-oficial al menos desde mi punto de vista.

De todos modos no poda retrasar ms el tiempo, tengo un deber y no puedo ausentarme demasiado.


Las puertas del ascensor se abrieron. Todo en orden. Pero en ese momento lo que llam enteramente mi atencin fue el hombre sentado en la silla de mando. Me tom unos momentos el decidir salir del ascensor. Sentir la mirada de la teniente Uhura hizo que me obligara a actuar con normalidad y hacer mi trabajo. Seguro que Spock haba escuchado mi llegada, pero no se haba movido de su lugar. Comenc a alarmarme.

- Puede… puede regresar a su puesto… Spock. – Exclam con cierta timidez que me hizo sentir como un adolescente estpido.

- Entendido capitn. – Se levant de la silla y se qued de pie al lado. Lo observ en el acto pero Spock pareca decidido a no devolverme la mirada. Me sent en la silla sin ser capaz de decir una palabra. Chekov y Sulu voltearon la cabeza un par de veces esperando la demorada orden, pero yo me senta totalmente fuera de lugar.

- Se encuentra bien, Jim? - Tras esas repentinas palabras Spock se inclin hacia m poniendo su mano sobre la ma y entrelazando suavemente los dedos. La accin me tomo por sorpresa, pero el observar como el rostro del vulcano emita una pequea e ntima sonrisa tir todas mis dudas por la ventana.

- Ahora s. – Contest devolvindole la sonrisa. No importaba lo que la tripulacin, la Federacin o quien sea que fuere pensara sobre lo que ahora suceda entre nosotros, yo seguir siendo el capitn de esta nave, Spock seguir siendo el mejor oficial de la flota y mi segundo al mando; seguiremos teniendo extraas y emocionantes aventuras y saliendo victoriosos de cada una de ellas… con la nica diferencia de que ahora me permitir hacerlo de la mano del hombre que amo.

- Veo que se encuentra perfectamente bien seor Spock – exclam Bones saliendo del ascensor con una sonrisa de oreja a oreja. Aun cuando pens que el vulcano tomara distancia cuando Bones se acercase, su mano permaneci firmemente posada sobre la ma, sin la ms mnima intencin de irse, lo que me indic que McCoy saba lo que haba pasado.

- Jim, si desea una revisin mdica no dude en pedrmelo. – susurr con cierto tono malintencionado.

- Doctor, no puedo decir que me sorprende su uso de expresiones tan burdas – contesto Spock comenzando la usual guerra de palabras entre los dos oficiales.

- Que sera de nosotros si todos tuviramos que recurrir a excusas tan ridculas como el Pon Farr para|

- Caballeros! Por favor – interrump sin lograr contener la risa. Spock y Bones sonrieron permitiendo un “cese al fuego” temporal para seguir con las obligaciones de cada uno.

- Seor Spock, Warp Factor 1 – orden obsequindole una seductora mirada -si, tengo mi distinguida reputacin en cuanto al tema y no dudo en demostrarlo-

- Entendido capitn… Warp Factor 1… - exclam sostenindome la mirada unos segundos con la misma intensidad de la noche anterior.
Chapter End Notes:
este fue mi primer fic kirk/spock ;w;b29; Espero que lo hayan disfrutado! criticas o comentarios son muy bienvenidos :D~
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